A lo largo de nuestra vida obtenemos muchas cosas, otras sin embargo nos vienen predestinadas.
Sabemos que esas cosas en algún momento las perderemos, no sabemos cuando, como ni porqué, pero lo que sí sabemos es que dolerá y que nos parecerá injusta esa pérdida tan dolida.
Tal vez, y solo tal vez, tengáis la esperanza de no perder nada, de que cuando pase el tiempo todo siga como cuando erais pequeños.
Tal vez, y solo tal vez, creáis que esa injusticia poética que es la existencia os perdone y os permita conservar todo lo que tenéis.
Tristemente crecemos y lo primero que perdemos es nuestra inocencia, nuestra ilusión por las nimiedades y creencias inculcadas en la infancia.